sábado, 30 de abril de 2011

EL CUENTO DEL SEÑOR DON MÁS

EL CUENTO DEL SEÑOR DON MÁS:

Pim era un personaje un poco extraño: Tenía cuerpo de cruz. Pero no era él el único; toda su familia también tenía formas raras como cuerpo: su papá tenía forma de equis “X” su mamá de guión “-“, etc. No sabían por qué.

Un día, nuestro amigo PIM andaba por el campo, cuando de repente, se le ocurrió una idea:

- ¡Voy a recoger unas cuantas flores para regalárselas a mamá!

Pim, muy contento, estuvo una hora cogiendo flores de muchos colores: amarillas, rojas, moradas, rosas, verdes y blancas. Cuando pensó que ya eran suficientes, volvió a casa.

Cuando llegó, su madre se puso súper contenta con el regalo, y pensaron en ponerlas en un jarrón. Su mamá le dijo:

- En este jarrón suelen caber unas treinta flores. ¿Cuántas has traído?

Pim le contestó:

- Pues unas cuantas rojas, otras pocas amarillas, varias moradas, y rosas y blancas unas cuantas. Ah, y también varias verdes.

La mamá de Pim descubrió que no sabía contar, así que pensó que ya tenía edad suficiente para aprenderse los números. Y se los enseñó.

Pim se puso muy contento, porque a partir de ese momento podría contar la cantidad de flores que le regalaba a su mamá. Descubrió que le había traído quince flores.

Al cabo de un mes, se le ocurrió volver a recoger flores para su mamá y al llegar a casa dijo:

- ¡Mira mami, te he traído veinticinco flores!

- ¡Oh, Pim, muchas gracias, son preciosas! ¿Cuántas tenemos ya junto con las que me trajiste la otra vez?

Pim tuvo que contar todas las flores que había en total de una en una, y al cabo de media hora le dijo a su mamá:

- ¡En total hay cuarenta flores!

La mamá de Pim, entonces, le explicó que existía una manera más rápida y fácil de poder averiguar cuántas flores tenían en total: La suma.

Pim aprendió a sumar, y le gustó tanto y le pareció tan interesante y útil que decidió cambiarse de nombre, y pasó a llamarse: EL SEÑOR DON MÁS.